El valor de esta hermosa piedra proviene no sólo de su belleza, sino de la capacidad de difundir calor del mismo modo que el Sol. De hecho, el mármol propaga el calor en forma de rayos infrarrojos de longitud de onda larga (Far-Infrared), que representa la forma de energía natural más importante para el desarrollo de la vida en nuestro planeta.
Nuestra colección de tumbonas calefactadas se propone como objetivo la transformación de esta energía en Lifestyle (un estilo de vida).
Esta misma energía natural, reconocida como uno de los métodos más antiguos y eficaces de terapia preventiva y curativa, alimenta nuestras esculturas Cleopatra y Diva, que a través de la difusión de calor estimulan nuestros sentidos y actúan sobre nuestro cuerpo activando los procesos de regeneración celular y rejuvenecimiento.
Un flujo de energía que nos invade, despierta nuestros sentidos y nos conduce a un viaje, donde la monotonía cotidiana y el estrés se desvanecen dando paso a una dimensión de equilibrio interno, percepción de nosotros mismos, relajación y revitalización.
Uno de los factores ampliamente reconocidos como beneficiosos para nuestra salud es una buena circulación sanguínea. Una antigua visión de la medicina tradicional china, reconoce que, “ el dolor es sólo la consecuencia de una deficiente circulación de la sangre”. De hecho , se cree que los dolores y las enfermedades sean causados por obstrucciones y obstáculos a la circulación sanguínea, que provocan en nuestro cuerpo una incorrecta absorción de sustancias nutritivas y desencadenan alteraciones en las funciones metabólicas.
Gracias a su capacidad de transmitir calor, Cleopatra y Diva, favorecen la absorción de rayos infrarrojos por parte de nuestro cuerpo, provocando un proceso de calentamiento , denominado “Resonance Absorption”. De este modo, aumenta la circulación sanguínea, se estimula el metabolismo y se favorece la distribución de oxígeno y sustancias nutritivas desde las células sanguíneas hasta los diferentes tejidos. Además contribuye a la eliminación de toxinas acumuladas, aumenta la transpiración y mejora la circulación linfática.
El uso terapéutico de los rayos infrarrojos ha sido objeto de investigación y de numerosos estudios en todo el mundo, que han demostrado su uso beneficioso para la salud. En Japón, algunos tratamientos de la medicina alternativa incluyen el uso de rayos infrarrojos, y son ampliamente utilizados por parte de médicos profesionales para la cura de diversas patologías, algunas de ellas graves. Estudios clínicos han demostrado que el uso de rayos infrarrojos, tiene una función primordial en la estimulación del sistema inmunitario, estimulando el propio cuerpo a actuar con sus propias defensas en el proceso de cura. Además actúan atenuando procesos dolorosos como artrosis, cervicales, dolores de espalda y síndrome de fatiga crónica, ayudan a reducir el estrés, detoxifican, y ayudan a perder peso y a purificar la piel.
Por lo tanto, influyen de manera positiva en los siguientes aspectos:
- Estimulación del metabolismo. - Incremento de la circulación sanguínea, con disminución de la presión.
- Refuerzo del sistema inmunitario. - Relajación de la tensión muscular.
- Eliminación de toxinas. - Aumento de la elasticidad de los vasos sanguíneos.
- Mejor oxigenación de órganos y tejidos. - Regulación del sistema nervioso.
- Artrosis - Reumatismos
- Contracciones musculares - Dolores menstruales
- Neuralgia - Insomnio
- Túnel carpiano - Sinusitis
- Renovación celular - Estimulación de la producción de colágeno
- Reducción de arrugas - Combate la retención hídrica
- Eliminación de celulitis - Pérdida de peso
- Aumenta la eficacia de productos para el cuidado del cuerpo.