Mayor es el grado de responsabilidad, más fácilmente se es sujeto a tensiones y estrés que nos debilitan y consumen la energía necesaria para rendir satisfactoriamente durante la jornada de trabajo.
Hasta hoy, la única terapia que venía aplicada como método rejenerativo muy eficaz, como demuestran algunos estudios, era la llamada “power-nap”(siestareparadora).
Desgraciadamente no siempre era compatible con la filosofía de la empresa y con la presión de los compromisos laborales. Prueben a imaginar una escena en la que sus empleados se presentan bostezando después de una siesta.
Piensen además a los frecuentes efectos indeseables de la siesta de la tarde: cansancio, debilidad muscular, malestar, respuesta lenta a los estímulos,...
Cada vez más a menudo se toma en consideración el bienestar y la salud en el propio lugar de trabajo. De hecho, numerosos factores contribuyen a una disminución de la productividad y de la concentración, que se refleja en el rendimiento de cada persona
IEl calor que irradian nuestras esculturas ofrece una válida alternativa para resolver del mejor modo el problema de la breve pausa transformándola en un momento óptimo de recarga de energía. Los pocos instantes que trascorremos sobre la cálida superficie de las esculturas nos conducen a un estado de profundo relax total.
Un equilibrio entre el sueño y la vigilia que nos consiente eliminar el cansancio y gozar de numerosos efectos positivos.
- agradable sensación de tonicidad y relax del
cuerpo
- mente reactiva y predisposición al optimismo
- sensación de libertad y ligereza
- reducción del estrés
- aumento de la concentración y de la inspiración
creativa
- recarga de energía vital
- aumento de la productividad en términos
cuantitativos y cualitativos
- disminucion de las bajas por enfermedad